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Consultoría tecnológica

Consultoría tecnológica para pymes que quieren resultados, no informes

Auditamos los sistemas que ya tienes, decidimos contigo qué software hace falta de verdad y construimos las integraciones que faltan. Con criterio técnico independiente y explicado en idioma de negocio.

Agenda tu diagnóstico gratis

¿Te suena esto?

"Pagamos siete herramientas distintas, ninguna se habla con las demás y alguien del equipo se pasa media mañana copiando datos de una a otra. Cada vez que queremos cambiar algo, dependemos de un proveedor que tarda semanas en responder."

Es la situación normal en una pyme que ha ido incorporando software según hacía falta, sin que nadie tuviera una visión de conjunto. El resultado es un stack que crece por acumulación: licencias que se solapan, datos duplicados, procesos que se sostienen con hojas de cálculo y una dependencia incómoda de quien montó cada pieza.

No hace falta tirarlo todo y empezar de cero. Hace falta alguien que mire el conjunto, decida qué se queda, qué se va y qué tiene que conectarse con qué.

Qué incluye la consultoría tecnológica

Cada fase tiene un entregable concreto que puedes usar para tomar decisiones, no un documento que acaba en un cajón.

Auditoría del stack actual

Inventariamos qué software usáis, qué se solapa, qué está infrautilizado y qué está costando dinero sin aportar. Casi siempre aparecen licencias duplicadas y procesos que se sostienen con hojas de cálculo.

Selección de software con criterio independiente

No revendemos licencias ni tenemos acuerdos con fabricantes. Cuando recomendamos una herramienta es porque encaja con vuestra operativa, no porque nos deje comisión.

Arquitectura e integración de sistemas

El problema rara vez es una herramienta concreta: es que el CRM, el ERP y el resto no se hablan. Diseñamos cómo deben conectarse y construimos las integraciones que faltan.

Hoja de ruta priorizada por impacto

Un plan ordenado por lo que antes se paga solo, con plazos realistas y coste estimado por fase. Sirve para tomar decisiones de inversión, no para archivarlo.

Deuda técnica y riesgo de dependencia

Identificamos dónde estáis atados a un proveedor, a un desarrollo antiguo o a una persona concreta. Y qué haría falta para dejar de estarlo sin parar el negocio.

Ejecución y acompañamiento

Implantamos lo que proponemos. Y si necesitáis criterio tecnológico de forma continua, lo cubrimos con nuestro servicio de dirección tecnológica externa.

Sin comisiones de fabricante, sin informes de 60 páginas

Buena parte de las consultoras tecnológicas viven de revender licencias. Eso condiciona la recomendación aunque nadie lo diga en voz alta: si el consultor cobra un porcentaje del software que propone, el software que propone rara vez es el más barato.

Nubiia no revende licencias ni tiene acuerdos de canal con fabricantes. Cobramos por el trabajo, no por lo que compras. Si la mejor decisión es quedarte con la herramienta que ya tienes y conectarla mejor, eso es lo que vamos a decirte.

Y no nos detenemos en el diagnóstico. Cuando la solución pasa por construir software propio, lo construimos: puedes ver cómo en desarrollo de software a medida. Si lo que necesitas es criterio tecnológico de forma continua sin contratar a un director de tecnología, lo cubre el CIO as a Service.

Para quién tiene sentido

No somos el partner adecuado para todos. La consultoría tecnológica encaja bien si:

  • Tu empresa tiene entre 10 y 200 empleados y no cuenta con un departamento de tecnología propio.
  • Usáis varias herramientas que no se comunican entre sí y alguien pierde horas haciendo de puente.
  • Estás a punto de cambiar de ERP o de CRM y quieres decidirlo con criterio, no con la demo del comercial.
  • Dependéis de un proveedor o de una persona concreta para cualquier cambio, y eso empieza a ser un riesgo.
  • Queréis empezar a aplicar IA pero antes hay que ordenar los datos y los sistemas que la van a alimentar.

Cómo trabajamos

Cuatro fases con plazos reales. El primer paso es siempre una conversación de 20 minutos sin compromiso donde te decimos sin rodeos si hay algo que merezca la pena hacer.

  1. 01
    Auditoría (1-2 semanas)

    Revisamos sistemas, contratos, integraciones y flujos de datos. Hablamos con quien usa cada herramienta a diario, que suele ser quien mejor sabe dónde está el problema.

  2. 02
    Diagnóstico y hoja de ruta (1 semana)

    Entregamos el mapa de tu stack, los puntos de fricción ordenados por coste y un plan por fases con presupuesto estimado. En lenguaje de negocio, no de ingeniería.

  3. 03
    Implantación por fases

    Empezamos por la pieza con mayor retorno y menor riesgo. Integraciones, automatizaciones o desarrollo a medida según lo que pida el caso.

  4. 04
    Revisión continua

    Revisamos el stack cada trimestre: qué ha dejado de tener sentido, qué nuevo encaja y dónde ha aparecido fricción nueva. La tecnología de una empresa nunca queda terminada.

¿Consultoría tecnológica o transformación digital?

Se confunden a menudo, y la diferencia importa a la hora de decidir por dónde empezar. La consultoría tecnológica se ocupa de los sistemas: qué software usas, cómo se conectan y qué arquitectura sostiene la operativa. La transformación digital se ocupa de la forma de trabajar: qué procesos cambian y cómo se adapta el equipo.

Si tu problema es que las herramientas no se hablan entre sí y nadie tiene una visión de conjunto, empieza por aquí. Si el problema es que el equipo sigue trabajando igual que hace diez años aunque las herramientas hayan cambiado, entonces lo tuyo es la consultoría de transformación digital.

En la mayoría de proyectos acaban yendo juntas. Si no tienes claro por cuál empezar, te lo decimos en la primera llamada. También puedes leer antes la guía para implantar IA en tu empresa, que recorre el proceso completo sin jerga técnica.

Preguntas frecuentes

¿Qué es una consultoría tecnológica y qué hace exactamente?
Una consultoría tecnológica ayuda a una empresa a decidir qué tecnología necesita, cómo debe encajar entre sí y en qué orden implantarla. En la práctica eso significa auditar los sistemas que ya tienes, detectar dónde se pierde dinero por duplicidades o procesos manuales, elegir el software adecuado con criterio independiente y acompañar la ejecución. En Nubiia no nos quedamos en la recomendación: implantamos lo que proponemos.
¿En qué se diferencia de una consultoría informática tradicional?
Una consultoría informática clásica suele centrarse en la infraestructura: servidores, redes, puestos de trabajo, soporte. Una consultoría tecnológica trabaja un nivel por encima: qué sistemas necesita el negocio, cómo se integran entre sí y qué decisiones tomar para no quedarse atrapado en herramientas que no escalan. Ambas son necesarias, pero resuelven problemas distintos.
¿Cuánto cuesta una consultoría tecnológica para una pyme?
Depende del alcance. Una auditoría del stack y una hoja de ruta para una pyme de entre 10 y 200 empleados es un proyecto acotado de pocas semanas y coste cerrado. La implantación posterior se presupuesta por fases, de forma que puedas decidir cuánto avanzar en cada momento. Empezamos siempre con una conversación de 20 minutos sin coste para saber si hay oportunidad real.
¿Qué diferencia hay entre consultoría tecnológica y transformación digital?
La consultoría tecnológica se ocupa de los sistemas: qué software usas, cómo se conectan y qué arquitectura sostiene tu operativa. La transformación digital se ocupa de la forma de trabajar: qué procesos cambian y cómo se adapta el equipo. Son complementarias y normalmente van juntas, pero el punto de partida es distinto. Si tu problema es que los sistemas no se hablan entre sí, empieza por la consultoría tecnológica.
¿Dais servicio en Madrid, Barcelona y el resto de España?
Sí. Trabajamos con pymes de toda España en remoto y nos desplazamos para las fases que lo requieren, como las entrevistas de diagnóstico o las sesiones de formación con el equipo. Buena parte de nuestros proyectos son con empresas de Madrid y Barcelona, pero la modalidad de trabajo no depende de la ubicación.

¿Empezamos por la auditoría?

Cuéntanos qué herramientas usáis y dónde duele en 20 minutos. Te decimos sin rodeos si hay margen de mejora y por dónde lo abordaríamos.

Sin tarjeta. Sin compromiso. Solo 20 minutos.